CARTAGENA
Armada :: El BIO cumple la mayoría de edad siendo un referente en la investigación oceanográfica y gracias a sus características estructurales es el único que puede navegar por las aguas de la Antártida
Por Mónica López
Última actualización 30/08/2009@20:15:11 GMT+1
CARTAGENA. La partida o llegada del Buque de Investigación Oceanográfica Hespérides a puerto se ha convertido en todo un acontecimiento en Cartagena, no sólo para los familiares de los militares y científicos que se ‘enrolan’ en sus largas travesías, sino para toda la población. Y es que el buque es un ejemplo a nivel nacional “de colaboración entre lo civil y lo militar”, tal y como aseguró el comandante Juan Antonio Aguilar Cavanillas en una entrevista realizada para el programa ‘Españoles en la mar’ de RNE.
El barco, que cumple este año su mayoría de edad, cruza así el ecuador de su vida útil- que suele estar entre los 25 y los 30 años- por lo que las administraciones ya están buscando una solución y “una alternativa a medio plazo para el Hespérides”, pese a que actualmente se encuentra en perfecto estado y “sin duda le quedan unas cuantas campañas Antárticas por delante”, apuntó Aguilar.
Muchos han bautizado a este emblemático buque como el laboratorio flotante de la Armada, además de una plataforma de navegación, y razón no les falta, ya que es todo un símbolo de las investigaciones que España está realizando en aguas de la Antártida, dado que “es el único que por sus características puede navegar en esta zona”, tal y como relató su comandante para RNE.
El Hespérides nace con esta misión, de ahí que su estructura cuenta con características especiales y peculiares, sobre todo en su casco, para adaptarse a esta zona. Así, debe tener una superficie determinada, en este caso 85 metros de eslora, y un tonelaje que le convierta en un buque rompehielos. El navío es apto para romper placas de hasta 40 centímetros de hielo joven.
Pero no es sólo un símbolo de la investigación ambiental más puntera, sino también de la convivencia, ya que en su seno militares y científicos comparten el día a día en sus largas travesías, y pese a que pueden parecer dos estilos de vida y trabajo diferentes y difíciles de compaginar “unos aprenden de otros, y es muy gratificante”, aseguró el comandante.
Actualmente el Hespérides se encuentra desempeñando labores en aguas nacionales, en Galicia. Tras su regreso a la base de Cartagena- a la que pertenece- en el mes de mayo y un periodo de revisión dedicado a mantenimiento de motores y cuestiones de habitabilidad, el buque partía el 6 de agosto hacia el norte para llevar a cabo una campaña batimétrica midiendo la profundidad utilizando sondas y realizando mediciones de anomalías en el campo magnético y gravitatorio terrestre que “aporten mayor conocimiento de esta zona”, especificó Aguilar.
Sin embargo, cuando la climatología lo permita, coincidiendo con el verano austral, el navío volverá a la Antártida- entre diciembre y febrero- para continuar con su labor científica, que le ha valido el reconocimiento a nivel nacional e internacional que hoy tiene en el campo de la investigación y la ciencia.