DEPORTES
El líder se sacudió la presión ante su afición y olvidó su última derrota a costa del Atlético Pulpileño
Última actualización 22/03/2009@23:39:25 GMT+1
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| Noel, jugador del Caravaca, deja atrás a un rival en el partido de ayer. PEDRO N. DE GEA |
El tropiezo sufrido el pasado jueves frente al Murcia Deportivo escoció, y mucho, a la plantilla del Caravaca, que, además de la pérdida de tres puntos, vio cómo la victoria del Moratalla contra el Mazarrón reducía a cuatro su ventaja al frente de la clasificación del grupo XIII de Tercera División.
La visita del Atlético Pulpileño, un rival ubicado en la zona media-baja de la tabla, al Municipal El Morao se presentaba como la ocasión perfecta para demostrar que el líder todavía tiene cuerda para rato.
Y así fue, porque el marcador final (3-0) acabó sonriendo a la escuadra preparada por Pepe Soler, que no dio opción a su oponente y convirtió en realidad su vigesimoprimera victoria de la temporada.
Para el conjunto de la Ciudad Santa no fue sino la guinda a una semana que se había complicado sobremanera tras el varapalo encajado sobre el césped artificial del Municipal José Barnés, y que logró enderezar gracias a una victoria que le permite consolidarse en la primera posición que ha ocupado desde el arranque del campeonato.
El reencuentro con los buenos resultados también vino acompañado de una reconciliación con la afición que cada quince días se apresta a poblar las gradas del recinto caravaqueño, y que ayer tuvo la oportunidad de celebrar un triunfo que su equipo no podía dejar escapar.
La alegría de los seguidores se multiplicó tras conocer que el Moratalla, uno de los grandes rivales en la carrera por el liderato, no fue capaz de pasar del empate coincidiendo con la visita del Muleño.
El cuadro que disputa sus encuentros en el Casa Felipe desperdició una oportunidad de oro para mantenerse a sólo cuatro puntos del Caravaca, que se encontró con una jornada propicia para sus intereses.